Bajar de peso rápidamente es el deseo de muchas personas… y también uno de los temas más maltratados por dietas milagrosas y promesas vacías. En este post te voy a explicar cómo puedes acelerar tu pérdida de peso sin poner en riesgo tu salud ni caer en soluciones extremas.
¿Realmente se puede bajar de peso en menos de un mes?
Una de las preguntas que más escucho entre amigos y familiares es: «¿Se puede bajar de peso rápidamente?»
Y la verdad es que sí, es posible… pero muchas veces se logra de formas extremas, como dejando de comer, lo cual no es sostenible ni saludable a largo plazo. Tal vez consigas bajar algunos kilos así, pero hacerlo de esa manera no es lo adecuado para tu cuerpo ni para tu bienestar general. En este post quiero mostrarte una forma más efectiva y segura de bajar de peso y, lo más importante, mantenerlo en el tiempo. Así podrás construir una vida más saludable sin caer en dietas extremas ni en soluciones pasajeras.
Una de las cosas que realmente me ha funcionado para bajar de peso y sentirme mejor es hacer ayuno todas las mañanas.
Suelo no comer nada durante un rango de entre 14 a 16 horas. Por ejemplo, cada vez que me despierto, lo primero que hago es tomar dos vasos grandes de agua, ya que mientras dormimos el cuerpo utiliza gran parte de su reserva para mantenerse hidratado.Después de eso, no desayuno. Voy directo al almuerzo.
¿Y qué como?
Unos 100 a 140 gramos de carne magra, palta y dos camotes. Eso me da energía suficiente para lo que viene después…¡Hora del gym!
Antes de entrenar, tomo una pequeña taza de café negro con un poco de leche sin lactosa (es la que prefiero).
Entreno entre 1 hora a 1 hora y 30 minutos, siguiendo mi rutina diaria con constancia.Al volver a casa, es hora de recargar:
Me como 4 huevos sancochados, una porción de arroz, palta y 120 gramos de pechuga de pollo.Y por último, antes de las 6:00 p. m., ceno algo que me encanta:
Dos panqueques de avena, huevo y plátano, con almendras, arándanos y un toque de yogur griego.Después de eso, no vuelvo a comer nada hasta la 1:00 p. m. del día siguiente.
Esta rutina, más que una dieta estricta, se ha convertido en un estilo de vida.
¿Resultados? Tal vez no luzco como alguien que usa esteroides (¡ok, jaja! 😅), pero me veo marcado, saludable y lleno de energía.
Me siento con la serotonina por las nubes, con ganas de comerme el mundo, crecer cada día más y ser una mejor versión de mí mismo para mi familia… y para el mundo.
Disfruta el proceso
Durante muchos años estuve buscando validación externa. Intentaba encajar en el mundo fitness, como si hubiera una fórmula secreta para tener el físico perfecto. Probé atajos, rutinas que prometían resultados mágicos, e incluso cambié mi alimentación mil veces pensando que algo fuera de mí iba a darme lo que buscaba. Pero la verdad es que no hay secretos. Solo hay disciplina. Y todo comienza cuando decides cambiar lo que llevas en la cabeza, no solo lo que ves en el espejo.
Las creencias limitantes que tenía —“no puedo”, “soy débil”, “esto no es para mí”— eran mi mayor obstáculo. Me tomó entre 4 a 5 años construir el cuerpo que muchos hoy admiran. Pero ¿quieres que te diga algo real? Me siento igual que antes. La única diferencia es que ahora tengo más confianza en mí mismo. Eso es todo. No soy otra persona. No me volví invencible. Solo aprendí a confiar en mi proceso y a dejar de buscar aprobación en los ojos de los demás.
Y ahora te hago una pregunta directa: ¿entrenas por salud o solo por querer encajar? ¿Lo haces porque realmente quieres mejorar o porque te gustaría tener más chicas a tu alrededor? Si tu única motivación es gustarle a alguien más, entonces mejor busca otro pasatiempo. Porque cuando entrenas por las razones equivocadas, el proceso se vuelve una carga, y no vas a disfrutarlo ni mantenerlo en el tiempo.
Pero si un día decides hacerlo por ti, algo cambia. Porque cuando empiezas a ver resultados reales —y no solo físicos, sino mentales, emocionales— no vas a querer parar. Y ahí es donde todo tiene sentido. Entrenar te devuelve el poder sobre tu vida. No solo fortalece tu cuerpo, también silencia tu mente. Es una manera de vaciar la cabeza de pensamientos innecesarios y simplemente cargar fierro por diversión.
Hazlo por ti. Porque te eliges. Porque te amas. Porque te mereces sentirte bien contigo mismo. Entrenar no debería ser una obligación, ni una estrategia para complacer a otros. Debería ser una forma de conectarte contigo, de subirle el volumen a tu autoestima y bajar el ruido de todo lo demás.
Espero te haya ayudado con esto, disfruta el proceso, no te veas al espejo cada día, eso te desanimará, hazme caso, entrena, hazlo por ti y por nadie más.

